Sadhaka Yoga

CURIOSIDAD HISTORICA SOBRE  EL LIBRO  “MEMORIAS DE ADRIANO”

La lectura de este libro me ha llevado a varias reflexiones, empezando por  decir que es un libro de digestión lenta y merece leerse en una edad madura para  apreciar esas valoraciones que supuestamente hace Adriano sobre la soledad, la responsabilidad del servidor público, la libertad, la condición humana y muy especialmente  sobre la muerte. Todo un filósofo, un sabio  y visionario en una época tan remota  (Emperador romano desde  el año 117 al 138 d c)

 Maravillosas frases no pueden describir mejor  la aceptación de la muerte:

“He llegado a la edad en que la vida para cualquier hombre, es una derrota aceptada”.

“Empiezo a entrever el perfil de mi muerte”.

“La meditación de la muerte no enseña  a morir y no facilita la partida, pero ya no es facilidad lo que busco”

“El viajero  (que siempre fue)  encerrado en el enfermo  para siempre sedentario  se interesa por la muerte  puesto que representa una partida “.

“Tratemos de entrar en la muerte con los ojos abiertos…”

Sobre la condición humana nos dice:

“Nada es más lento que el nacimiento de un hombre “

“Sólo tengo a mi servicio tres medios para evaluar la existencia humana: el estudio de mí mismo que es el más difícil y peligroso pero también el más fecundo de los métodos; la observación de los hombres que logran ocultarnos sus secretos  o  hacernos creer que los tienen; y los libros con los errores  de perspectiva que nacen entre sus líneas.”

Y sobre los libros confiesa haber leído todo lo escrito por los historiadores  poetas y narradores de la época. La palabra escrita le enseño a escuchar la voz humana.    Enamorado de la cultura griega  se cultivaba en ella cuanto podía sin abandonar sus arduas obligaciones.

“Mis primeras patrias han sido los libros y en menor medida las escuelas”

En resumen un gran hombre.

Y sobre la autora, Marguerite de Yourcenar, me ha llamado poderosamente la atención cómo fraguó esta obra y  a una edad tan temprana,  la empezó con apenas 20 años  y trabajó (entre 1924 y 1929) intensamente en ella durante 5 años  destruyendo después todos los manuscritos elaborados  y abandonando el proyecto para retornarlo e interrumpirlo en sucesivas ocasiones  sintiéndose alguna vez hasta avergonzada de haber emprendido semejante cosa.

Es como si algo inexplicable durante muchos años  la tuviese conectada con el personaje invitándola a documentarse más y más, recrearse en esa época antigua señalándola a ella como la responsable de ofrecernos al mundo estas memorias escritas en primera persona como si el mismísimo Adriano hablara por boca de ella.

Finalmente la novela vio la luz en 1951, tal vez fueron necesarios  todos esos años para una gestación tan elaborada  donde ella confiesa haber puesto más de sí misma que en ninguna otra obra suya.

En su cuaderno de notas  hay apuntada una frase de Flaubert: “Cuando los dioses ya no existían y Cristo no había aparecido aún, hubo un momento único, desde Cicerón a Marco Aurelio solo estuvo el hombre”. Y gran parte de su vida transcurre en el intento de definir y después retratar a ese hombre solo y a la vez conectado con todo: El emperador Adriano.

Despertó mi curiosidad esa época entre Cicerón y Marco Aurelio, donde  se incluye  la era llamada de los  “cinco emperadores buenos”  NERVA, TRAJANO, ADRIANO, ANTONINO PIO Y MARCO AURELIO.

Es decir una vez acabada la república en la antigua Roma, dio paso a la era de los emperadores con un poder absoluto, siendo la paradoja que estos cinco que llegaron al poder por adopción, (permitido en el derecho romano en la figura de  “adrogatio) no por nacimiento, fueron los mejores gobernantes de la historia  en el apogeo del imperio romano con gran expansión y prosperidad pero también de libertades para los ciudadanos. Estos emperadores no necesitaron cohortes pretorianas, ni grandes legiones para protegerlos sino que estaban protegidos por su sensatez en la gobernanza y  en la buena voluntad de sus súbditos. Tras ellos siguieron los emperadores  herederos por nacimiento   llevando al declive, ruina y barbarie al imperio romano.