Sadhaka Yoga

PREPARANDO MI AVATAR PARA EL METAVERSO

Si ya se me hace cuesta arriba adaptarme a la trepidante vida virtual de RRSS, al lenguaje tecnológico, al tiempo  donde todo va de la mano de la desconexión humana para alimentar un mundo cada vez más robotizado, si ya me cuesta esto, no quiero ni imaginar  cómo encajar lo que viene  a continuación, (o ya está aquí para quedarse)  el metaverso  con su realidad aumentada,  la inteligencia artificial,  y todo ese mundo de ciencia ficción donde  interactuaremos, porque será la manera de relacionarnos, formarnos,  trabajar, en definitiva  vivir  a través de nuestro avatar que será la mejor versión de nosotros mismos en el ciberespacio

 Y que todo esto sea el futuro inmediato invirtiendo  cantidades astronómicas de capital  por parte de estados y corporaciones en comprar lands (parcelas  de terreno virtual) y  todo lo demás, para ir construyendo espacios y plasmar todo el mundo real en el metaverso, es que ni en las pasadas  películas futuristas de ciencia ficción pensábamos que podría llegar.  Es como una quimera, que todos y cada uno de los sectores económicos, sociales culturales….tengan su réplica en el ciberespacio donde hay que producir desde ropa para los avatares, hasta decoración para los espacios, vamos, un monopoly muy completito!!  No hará falta conquistar Marte, ya nos bastamos con el ciberespacio, además lo último es que la inteligencia artificial tiene” conciencia “¿Cómo te quedas?

Y dónde vamos a quedar los humanos en esta  gran revolución tecnológica?  Cobayas  metidas en casa con una camiseta vieja y los pelos desarrapados, tomando antidepresivos….

 Imagino que al igual que en la revolución industrial hubo sensación de vértigo por la velocidad del progreso, ahora lo hay por el avance tecnológico. Pero que todo esto  sea imparable, preponderante en un mundo que no ha resuelto ningún mal endémico, ni guerras, ni hambrunas, ni desigualdades,  más bien todo lo contrario, con toda esta aplastante tecnología la brecha de la desigualdad será cada vez mayor del mismo modo que lo será la deshumanización.

Como no sentir nostalgia de mi infancia cuando al acabar el curso en el internado, y separarnos de las compañeras y amigas prometíamos escribirnos cartas  para contarnos nuestros secretillos y no perder el contacto en los meses de  verano, o como al enamorarnos de algún chico nos daba por escribir poesías y notas que guardamos en nuestro particular baúl de los secretos…….  Que pueril resulta todo aquello  cuando hoy en día te enteras de que han dejado,  por un  wasap  o porque te han bloqueado, y esto siendo muy elegante que aún hay formas peores.

Y yo que pensaba  que  había avanzado  bastante porque en pandemia fui capaz de dar las clases de yoga de manera virtual, qué ingenuidad la mía, eso no fue ni la punta del iceberg para lo que se nos viene encima.

 Qué acertados  los antiguos textos Védicos cuando decían  que todo lo que vemos y vivimos es  “maya” ilusorio, irreal, fruto de nuestra mente, representación de un estado mental. Estas aseveraciones cobran ahora todo el sentido.

Me resisto y me niego a esta deshumanización, a este individualismo  tecnológico donde estamos conectados con “todo” para llevarnos al  más mísero vacío existencial  y la más enfermiza soledad.

Disculpad si hoy estoy un poco pesimista, pero siempre se dijo que un pesimista era un optimista bien informado y nada me gustaría más  que la  información por esta vez  no fuese cierta.

Entre tanto no me  queda otra que ir vistiendo el avatar.

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