No me estoy refiriendo a lo físico, sino al interior. Todos los que nos dedicamos a esto, a dar clases de yoga, a difundirlo,  enseñarlo, impartirlo…. podemos caer en olvidarnos del proceso de transformación interior y poner la atención en “los demás”  “los otros”  a base de repetir sus bondades y beneficios  pero  principalmente  enfocándolo a beneficios terapéuticos y saludables y nos olvidamos de lo más esencial, la vía espiritual, evolutiva, transformadora y liberadora….  Explicar, difundir, enseñar estos aspectos  es verdaderamente “la gran tarea”. EL ESTADO DE YOGA

Este año, empecé un curso sobre el estudio de los Sutras de Patanjali, y mi profesora, una vez acabado el primer bloque nos puso como ejercicio, reflexionar sobre dichos sutras en nuestra vida diaria, y  sinceramente me vino muy bien tanto para asimilar  lo estudiado como para ponerlo en práctica ( o intentarlo) .

Trascribo aquí literalmente mi reflexión o confesión…

Mi reflexión  no acaba de concluir, por eso voy poniéndolo por escrito para ver si me ayuda a ordenar las ideas. Sobre todo, tiene  que ver con mi forma de ser, y mi trayectoria. Transitando de lo más burdo, a lo más sutil ( S1.17), mi mente curiosa e inquieta, ávida de  experiencias o conocimientos me ha hecho  ser una buscadora  dispersa y picaflor que sin abandonar el yoga, con quien me topé en la adolescencia, me ha hecho desperdiciar mucho tiempo y energía  sin concentrarme en profundizar en un único camino,(S1.32) en este maravilloso camino que es el yoga, presentándose ahora mucho más nítido y claro,  me ha ayudado mucho el interés por la parte filosófica, pero hasta ahora los textos leídos, pocos, incluido los sutras, me habían dejado igual que si hubiese leído la guía telefónica, digo esto, porque  ningún cambio  produjeron en mí, ni propósito de enmienda  ni compromiso de ahondar, es desde hace relativamente poco tiempo que he dejado de ver  todo lo demás y  ha cobrado verdadero interés esta vía donde todo tiene sentido,  (S1. 32) es como sentirse en casa, aunque esté todo por hacer, pero sobre todo cuando voy reconociendo pequeños  progresos, pequeños, pero suficientes para mantener la continuidad en la práctica (S1.13) y también como no, para experimentar decepciones comprobando así que todo hay que afrontarlo con desapego, esa doble vía (S1.15) que tantas veces olvido porque mi mente,  exultante de imaginación (vikalpah S1.9) me aleja del camino y me vuelve  a  perder  en el limbo….

Para combatir estos obstáculos (letargo mental, percepción errónea, estancamiento, regresión… S1.30) en mi caso me funciona bien las asanas y pranayama, sobre todo si la respiración la acompaño del mantra “So Ham” me centra bastante, no soy practicante de meditación habitual, estoy un poco más abajo, en la concentración, pratyahara, dharana… tampoco voy a decir que lo haré  diariamente a partir de ahora, porque me engañaría,  pero me ayuda ver que al menos  ya no me disperso tanto, que voy centrando el arco, y que la trayectoria esté frente a mi, ahora tengo que encontrar entre los sutras del “O” bloque 9, un asidero que me sostenga  o seguir con So Ham…

También me ha funcionado en muchas  ocasiones, la devoción, pero ahora si miro atrás, no estoy muy segura que sea  Isvara del bloque 6, o una divinidad que haya fabricado mi imaginación a  su antojo, yo suelo decir  que Dios y yo,  ahora tenemos una buena relación estable, que ha pasado por todas las fases, indiferencia, abandono, rabia, impotencia, incomprensión, resignación…..  Dios debe llevar mejor que yo la contabilidad de mis decepciones, porque es cuando suelo frecuentarlo más, bien es verdad que ahora nos llevamos mejor y ya soy capaz de sentir su presencia casi a diario y dar gracias por muchas cosas…

Y qué decir del 33, de la conducta, madre mía, aquí si que hay trabajo. Vehemente como soy, defiendo a ultranza aquello en lo creo, como si me fuera la vida en ello….. Pues aquí también veo algún progreso porque todas las aristas se van limando. La vida nos pone en nuestro sitio, y el yoga nos ayuda a darnos cuenta y ser más conscientes, y sobre todo más ecuánimes, más compasivos y generosos…

Bueno de los frutos ni hablo, todo por hacer, así es que tú nos pedias una reflexión sobre el primer libro, pues en mi caso ha sido como abrir una caja de pandora, que tiene tantas cosas interesantes y que poco a poco van clarificándose, para seguir ascendiendo por ese gran árbol del yoga. Gracias por hacernos pensar en ello para que esto no sea solo otra clase teórica más y poder integrarlo en nuestras vidas.

Como decía Groucho Marx, “surgiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de la miseria” que no es poco. Debe existir la reencarnacion porque en una vida no hay tiempo para nada!!!

Y el yoga transforma realmente?……
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